Noche luminosa en el Centro Histórico de la CDMX…
Regreso triunfal de la banda escocesa a nuestro país…

por: Bernardo Ameneyro Esquivel
FOTOS CORTESÍA OCESA: Liliana Estrada
La noche del pasado lunes 27 de octubre, a poco menos de un año de que la rompieran sabroso en el festival Corona Capital en su edición 2024, Primal Scream, la banda escocesa de rock, regresó a nuestro país para ofrecer nuevamente un gran show en solitario, apoderándose de un escenario emblemático de nuestra hermosa, ciudad.
Por fortuna, la invitación del grupo de rock, conformado por de Bobby Gillespie, Andrew Innes, Darrin Mooney y Simone Butler, y formado originalmente en Glasgow, Escocia a principios de la década de los 80, sigue siendo la misma: brillar a pesar de estar rodeado de obscuridad, ¿y qué mejor? que bailando con un sonido con alma punk, esencia rockera, elementos industriales, psicodelia en la médula y un retrato o recuerdo de la escena rave que nomás de recordarla nos provoca escalofríos a los que estamos a un par de años de apagar 50 velitas en tremendo pastelote.
Así con actitud sugestiva, y un andar lleno de templanza, Bobby Gillespie, recorre con calma un extremo al otro el escenario del majestuoso Teatro Metropólitan, donde se reunió la fiel legión de seguidores a quienes arenga sin aspavientos, nomás los arenga, ya sea con palmas o un par de pasos de baile de los chulos, parecería que está guardando su energía para lo que viene y así es justo como sucede, administra el tiempo y los ánimos tanto del extraordinario ensamble de músicos y cantantes como del público, su oficio es hipnotizante, guiándonos tema a tema un recorrido musical que abarca décadas de trabajo, es impresionante la vigencia del sonido de temas como: “Don’t Fight It, Feel It”, “Love Insurrection”, “Jailbird”, “Ready to Go Home”, “Deep Dark Waters”, “Medication”, “Innocent Money”, “Heal Yourself”.
La esencia de la banda es seguir siendo un faro de luz en medio de tanta obscuridad y suciedad, provocada por las mujeres y hombres que goiernan al Mundo quienes parecieran compiten por quien puede ser más idiota, corrupto, ratero o ignorante, de ahí su valía o importancia en el Mundo, luego de aportar arte por más de 40 años, ajá, lograron trascender al tiempo, ganándose la cualidad de intemporal, trascendiendo hasta la fecha con un legado innegable.
Con el público completamente en la bolsa, la invitación del maestro Gillespie, fue bien atendida por el público respetable que ocupó ¾ partes del majestuoso foro de arquitectura art deco, era momento de los temas más electrónicos y bailables, esos que nacieron hace casi 35 años, paenas comenzaba la década de los 90, de nuevo, comenzaron de a poco, intensificando los beats y riffs conforme pasaban los minutos: “I’m Losing More Than I’ll Ever Have”, “Love Ain’t Enough”, “The Centre Cannot Hold”, “Loaded”, “Swastika Eyes”, “Movin’ on Up”, “Country Girl”, “Come Together” y “Rocks”.
Enhorabuena.











