La noche de anoche se bailó…
Conciertazo en la colonia Santa Barbara, Azcapotzalco…

por: Bernardo Ameneyro Esquivel.
FOTOS CORTESÍA | Rock de Tu Idioma @rock_de_tu_idioma por: Isabel @isa_reyesc
El grupo británico de funk y acid jazz, Jamiroquai, se presentó en la Arena Ciudad de México la noche del pasado domingo 27 de septiembre, concretando su esperadísimo regreso a los escenarios, tras siete años de espera de este lado del charco y celebrar tres décadas de lanzamiento de “Virtual Insanity”, tema que en lo personal y el de muchos contemporáneos, re-posicionara el amor por el sonido funk tan característico de la década de los 60 y que el líder, y cantante de la banda Jason “Jay” Kay, revolucionara junto a su espectacular ensamble de músicos, responsables de dar uno de los mejores conciertos en lo que va del año.
Vaya chulada, compartir la ansiedad pre-show con mis reales adorados, como mi Isa querida, reina todopoderosa del medio hermano Rock de Tu Idioma, quien se rifó unas fotonAs hermosas, mismas que les compartimos con mucho gusto, gran momento en su carrera como fotógrafa, registrando dicho showsazo.
14 temas bastaron (por su extensión) para estructurar una fiestota y así cerrar el cuarto y último fin de semana de septiembre: “(Don’t) Give Hate a Chance”, “Little L”, “Runaway”, “Space Cowboy”, “Light Years”, “Alright”, “Talullah”, “Disco Stays the Same”, “Travelling Without Moving”, “Canned Heat”, “Cosmic Girl”, “Love Foolosophy”, “Virtual Insanity” y “Deeper Underground”.
Hablamos de un proyecto o grupo trascendental por los logros obtenidos, vienen de una época donde no había plataformas digitales que te dijeran quién es exitoso y quien no -asegún- NO, a diferencia de lo que te indica el manual actual en forma de “algoritmo”, a ellos les tocó una época donde sí se podía certificar qué tanto gustaban al público con la venta de discos, sumando 40 millones de ventas y eso mis queridas y queridos lectores es lo único que sigue garantizando venta de boletos para los shows, por más que insistan en la nueva definición de “métricas” que muchas veces, lo único que miden son mentiras, y sí, claro que antes también había mañas y el mismo Jay Kay, catalogó como “publicidad de mierda”, haciendo alusión a lo que ocurría con las mañas de las disqueras y dubrayaba que lo único que tiene que importar es la música.
Y pues ya les digo, icónica por donde se lo vea, la aportación de las melodías vocales del Jay Kay, bastarían por volarnos la cabeza pero no, también nos dio baile, dando brincos espectaculares por todo el hermoso escenario de la Arena Ciudad de México, que por sus cualidades técnicas, brilló el bajo mandón de Paul Turner, los adornos múltiples de la guitarra de Rob Harris y los teclados de Matt Johnson, quienes junto a la batería de Derrick McKenzie, las percusiones y las espectaculares coristas, dieron un gran golpe de autoridad al erigirse como cabeza del movimiento de actualización del funk y el groove bailable.
Enhorabuena.








