Invasión Estrambótica en el Domo de Cobre…
#InvasiónEstrambótica
por: Bernardo Ameneyro Esquivel | @nayoameneyro
Tras tres décadas del primer arribo intergaláctico, la noche del pasado sábado 19 de julio, se llevó a acabo una nueva Invasión Estrambótica de la aclamada banda de ska mexicano, Los Estrambóticos se presentaron en el Palacio de los Deportes, que fue bañado de rayos luminosos, luego de un largo viaje intergaláctico, para echar la casa por la ventana con su fiel legión de seguidores chilangos.
Ataviados con chamarra amarilla y pantos negros, el combo de ska rock chinlanguísimo, integrado por Arturo Ruedas (El Pinocho), Adrián Vallarta, David Sánchez, Karla Molkovich, César Rojas, Pablo Coello y Helios Escalona.
Llenó de buena vibra y hartos recuerdos de cuando el colágeno era evidente en rodillas y tamaño de pestañas; la banda nacida al inicio de la década de los 90, aprovecharon cada centímetro del gran escenario del también llamado como Domo de Cobre que hizo las veces de una nave nodriza para recibir a la fiel legión de seguidores de esta parte de la galaxia para soltarlo todoNCIO, en medio de gritos, abrazos, brindis, besos, brincos y mucha, MUCHA camaradería y buena onda tradicional de miles de personas que se reúnen para un solo objetivo: pinches bailar.
Mañosos y con una producción audiovisual que apostó por recordar buenos y gratos momentos, sumados a lo largo de tres décadas que sirvieron para definir que la vigencia de una banda, trascendental en la escena de ska nacional es la suma de talento, obvio, tirar rostro, claro está, pero ya en serio, ser tan tercos como la lógica lo permita.
Que bonito, haber visto la expresión del carnal Chadou al agarrar la guitarra quien se transformó en un chamaco que disfruta cada momento arriba del escenario, el queridísimo Pinocho quien respeta profundamente al público y se le vió muy pleno con tanto invitado en las tarimas, el festivo Chicharito Rojas que desde los teclados, dirige todo el pedo y claro el loco de la banda, el carnal Adrián Vallarta quien entre que desbarataba su batería, decorada como bicho gigante, se daba el tiempo de arengar al hermoso público respetable y qué decir del que EN LO PERSONAL, considero la mejor sección de viento que una banda de ska pudiera congregar: con Pablito Coello, Helios Escalona y Ángel Viquez, encargados de enchular los himnos de un concierto largo, largo como la historia de quienes se pinchen merecen todo: “La Cerveza”, “Camino a Ninguna Parte”, “Me Enamoré En La Cola De Las Totrillas”, “El Dolor”, “Peter Punk”, “La Herida” y muchos más.
La Mosca



















Los Estrambóticos




















