¡Su primera vez en México!
por: Bernardo Ameneyro Esquivel.
La noche del pasado domingo 29 de marzo, cerramos la semana como Dios manda, con un concierto que nos alteró todoNCIO, justo cuando llegaba el segundo bostezo de la noche para disfrutar una primera vez harto emocionante con la banda australiana de indie rock Royal Otis quienes se presentaron en el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes.
La banda liderada por Otis Pavlovic (voz, guitarra, piano) y Royel Maddell (guitarra, coros, bajo, sintetizador), concretó una grata impresión con los asistentes del foro alterno del predio del Palacio de los Deportes que retumbó sabroso con temas como: “I Hate This Tune”, “Adored”, “Heading For The Door”, “Who’s Your Boyfriend”, “Car”, “Kool Aid”, “Foam”, “Moody”, “Come On Home”.
El sonido característico de las bandas australiana, sale a relucir por los guiños psicodélicos y riffs atascadotes, el bajo mandón y las percusiones diseñadas para los puntos climáticos ya fuera de la lírica (en los estribillos principalmente) o por el buen momento que se vivió con el público respetable que conectaba de manera espontánea o por las arengas ya fueran digitales a través de la pantallota led que cubría toda la parte posterior del escenario o cuando alguno de sus integrantes les provocaban alguna reacción: “Shut Up”, “She’s Got A Gun”, “More To Lose”, “Jazz Burger”.
Así, la banda que inicio su historia por ahí del 2019 con Royel Maddell y Otis Pavlovic, compartiéndose demos que servirían como inicio de un idilio musical harto productivo que incluyen su Ep debut Campus (2021), Bar n Gril (2022), Sofa Kings (2023), su álbum debut Pratts & Pain (2024), año que les representó agotar boletos de 100 presentaciones En Vivo, al siguiente (2025), justo hace un año, empezaron a liberar sencillos como “Moody” -con el cual nos enamoramos de su proyecto cuando lanzaban su segundo álbum de estudio bautizado Hickey.
GRAN MOMENTO, piel chinita con la interpretación de “Linger” (cover de The Cranberries), noventerísimo, tema que cantaban los papás de la gran mayoría de los que asistieron la noche de anoche y que como debe ser, es parte de su catálogo neuronal, gracias a que Mamá y Papá se la cantaban todos enamoradotes, Iugh…!.
Las formas y buenos modos de la banda evidencian el trabajo arriba de los escenarios lo que les permitió salir de su natal Sidney, Australia y cruzar todo el Océano Pacífico para poner a brincar, bailar y desgañitar a la banda mexa que se divirtió a lo grande con temas que se han ganado a pulso su posicionamiento en el gusto del respetable: “I Wanna Dance With You”, “Bull Breed”, “Fried Rice”, “Sofa King”, “Murder On The Dancefloor” (cover de Sophie Ellis Bextor), también para los jóvenes, un tema que se lanzó en el 2001, año en que muchos de los asistentes del concierto de anoche no habían nacido o traían la mamila a medio camino de terminar.
Para el cierre y los ánimos a tope: “Say Something” y “Oysters In My Pocket”, concretando una gran primera vez, de esas que se hacen sin expectativas, pero sí con mucho amor, una cosa bien hecha, algo inolvidable.
Enhorabuena.