Noche de canciones atemporales…
35 Aniversario…

por: Bernardo Ameneyro Esquivel | @nayoameneyro
La noche del pasado viernes 20 de febrero se llevó a cabo la presentación de Vilma Palma e Vampiros, concretando un regreso triunfal a los escenarios de la ahora llamada Ciudad de México donde cuentan con una numerosa y escandalosa legión de seguidores que se dieron cita en el Pepsi Center para celebrar su 35 Aniversario.
Nacida en 1991 en Rosario, Argentina, Vilma Palma e Vampiros, está integrada por Mario “Pájaro” Gómez (voz), Gerardo “Largo” Pugliani (bajo), Carlos “Oveja” González (batería), Karina Di Lorenzo (coros), Pablo Cejas (guitarra), Fabiana Díaz (coros), Martín Cura (teclado) y Luciano “Lucho” Cristini (percusión).
Hablamos de una banda emblemática del rock latinoamericano, responsable de crear temas que se quedaron flotando en el tiempo, que pasaron de generación en generación gracias a su popularidad y éxito tanto en difusión como en ventas de discos, ya saben y sino, les platico, en la década de los 90, la industria aprendió que una canción, disco o banda, fuera exitosa, debía tiene una conexión emocional, ya fuera por el objeto (disco) por culto ala personalidad o el trabajo de hacer shows donde se pudiera.
Notablemente conmovido por la respuesta del hermosérrimo público respetable, el vocalista “Pájaro” Gómez, lamentó que ya había pasado largo tiempo y celebró que ahora sí se diera su regreso: “Me vuelvo loco por vos”, “Bye Bye”, “Ella Era Un Travesti”, “Verano Traidor”, “Mojada”, “La Pachanga”, entre otras.
Como decía ya sabes quién: Para los Jóvenes: Vilma Palma e Vampiros tomó su nombre de un graffiti hecho en una protesta que decía: “Vilma Palma e Hijos Vampiros de los Obreros”, luego abreviado a su forma actual.
La estructura pegadiza de la cascada de hits, nos transportó a una década de los 90 donde funcionó con coros bien definidos y estructurados, esa que desarrollo la fórmula ganadora de estrofa-precoro-coro, para que la letra de las canciones fuera fácil de recordar y cantar.
No sabemos cómo empezó este idilio con la banda, si fue provocada por la banda o por el público, parecería ser la rutina que se vive cuando te reencuentras con un viejo amigo, hay como una especie de pausa, no importan cuántos años pasaron, la conversación se retoma justo en el punto donde se dejó, no hay juicios, lamentos, críticas ni mala rondilla, no, aquí se entendió que una de las mejores maneras de decir Te Amo es con el acto más significativo de lo que da valor a una relación con cierta intimidad: ESTAR.
Enhorabuena.



















