Terapia de choque en la colonia Roma…

por: Bernardo Ameneyro Esquivel | @nayoameneyro
Un cachetadón en el mero hocico, así vivimos la noche del viernes 27 de junio, en el Foro Puebla donde Silverio, cumplió con su show anual en la capirucha, volteando de cabeza el inmueble con su música electrónica primitiva y dar por inauguradas las hostilidades del fin de semana.
Al mero estilo de la psiquiatría que deja el camino de los chocolates, a puro chingazo electroconvulsivo, Su Majestad Imperial, decidió salir de su fino y elegante bunker, bañado en orégano en ChiNpanchingo, para saludar a sus aborígenes chilangos quienes se dieron cita en el venue de la colonia Roma para rendir pleitesía al señor, dueño del misterio al puto amo y leyenda que descendió entre nosotros con finos calzones, color rojo carmesí.
Así, entre vítores y mentadas de madre del público respetable, el papá de los pollitos, salió al escenario, finamente vestido con traje verde con harto bling bling, botita tipo piporro, bigote milimétricamente alineado y cabellera que lució tratamientos marca mamarás, para deleitar, a punta de puro beat toscote y crudo y sumergir a su fiel legión de seguidores en su música electrónica nacida en sus cavernas nasales.
Con actitud de viernes de despeinar la cotorrita, el espacio multifuncional de la colonia Roma, se zangoloteó todito de arriba hacia abajo con temazos que enarbolan los principios básicos que sostienen la fina música para bombear: sin censura, sin reglas y libertad creativa; ajá mientras la gran mayoría le apuesta a la resiliencia y a la mamada del desamor, Silverio nos recuerda que aquí se pinches vino a sudar la playera para luego aventarla, mientras se baila y brinca como primates en un ejercicio catártico que ya nos urgía para ponerla gorda y que terminara babeada: “Yepa Yepa Yepa”, “XXX”, “Pulgoso Mix”, “El Baile Del Diablo”, “Tu Casa”, “Gorila”, “Perro”, “El Porn-Star”, “Salón de Belleza”, “Bombeando”, “Súper Ídolo”, “Circunstración”, “Ella Es”, “Batalla”.
Y pos obvio que Silverio no es para todos; así como aseguro el inmortal José Emilio Pacheco: “El amor es una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio”. .
¡Larga vida al viejo irresponsable de bigote sensual!















