Celebración de 25 Aniversario…
por: Bernardo Ameneyro Esquivel | @nayoameneyro
#Nortec25
La chulada del ritmo fronterizo llegó a la capirucha para sacudir la polilla con la presentación de Nortec: Bostich + Fussible, el icónico dúo tijuanense de música electrónica, conformado por Ramón Amezcua (Bostich) y Pepe Mogt ( Fussible), se presentó la noche del pasado sábado 30 de agosto en el Pepsi Center para celebrar su 25 aniversario.
Así, los responsables desde hace cinco lustros de transformar la escena de música electrónica de nuestro país, fusionándola con música norteña, regresaron a la ahora llamada Ciudad de México para romperla sabroso, luego de que nos sacudireran por completo en su última aparición del Vive Latino.
Conocer Tijuana tiene su encanto engañoso, uno que es del otrora DFectuoso, pensaría que por sus dimensiones se le conoce en dos o tres visitas, nada más lejos de la realidad, el rancho siempre está mutando, cambiando de piel, con la misma esencia o arraigo que se enseña a amar por las abuelas y a respetar por los abuelos, ajá no había tutoriales, mamitas y papitos que quieren que les resuelva todo el chingado celular #Ash.
Dicha mutación se percibe al hacer de la Avenida Revolución parte de tu rutina, ya sea pa’l jale o pa’ agarrar la fiesta, su arquitectura, característica de ciudad fronteriza tiene una vida muy particular, desayunar carne, echar un par de cheves a la hora de comida y regresar a la oficina, resultaba novedoso para un puñetas nacido y criado en la ciudad y que se enamoró irremediablemente de la vida en el norte del país, ir a playas, sentarse frente al kiosko a echar más cheve, ser víctima d ella cura de la “comida china” de la ciudad, en fin.
La influencia del vecino país del norte es obvia y nutritiva de cierta manera y estos dos mañosos de Ramón y Pepe, de manera lúdica, encontraron el punto medio de la tradicional música norteña, harto gozosa ya de por sí con el boom de música electrónica del fin del siglo XX e inicio del XXI; la fusión de los dos géneros además de divertido resultó ser único, un reflejo del pulso de su ciudad de origen, Tijuana, de su cultura, su ajetreo, su cualidad única de aculturación, mezclando nuestra belleza de cultura con algunos rasgos musicales del país vecino del norte.
Quien les escribe le llegó un flashback durísimo la noche de anoche, sin duda una buena época, cuando se le podía conocer el rancho a patín, justo antes de que los Xolos y los Toros se hicieran de renombre nacional.
Con temas como “Odysea”, “Rosarito”, “The Clap”, “Norteña Del Sur“, “Tijuana Bass”, “Bar Infierno”, “Tijuana Makes Me Happy”, “Give It To The Music”, “Shake It Up”, “Polaris”, “Do It”, “Tijuana Sound Machine”, “I Count The Ways”, “Sueño Fronterizo”, “Baby Let’s Dance”, “Tengo La Voz”, entre otras, lucieron arriba del escenario del foro de la colonia Nápoles en formato fullband con trompeta, tuba sinaloense, acordeón y bajo eléctrico del buen Pliego Ávila (Kinky) quien la pasó chulo en el entarimado…
A destacar el inédito momento cuando Ramón y Pepe, por primera vez en 25 años, tomaron el micrófono en medio de su show para agradecer a todos los que se han involucrado directa o indirectamente en el proyecto ya que que fueron parte de la historia del Colecrivo Nortec; pausa perfecta para la entrega por parte de la disquera de la certificación doble platino de Tijuana Sound Machine, chíngate esa, papá, en tiempos de streaming, con reglas nuevas y en cancha ajena, inclinada a favor del perro algoritmo, estos maestros de la música electrónica de nuestro país, siguen vendiendo chingos de discos.















