Noche de Inmersión en la colonia Polanco…
por: Bernardo Ameneyro Esquivel | @nayoameneyro
La noche del pasado domingo 19 de abril se concretó el regreso de Javiera Mena al Lunario del Auditorio Nacional, la madre de la autogestión del electro pop dosmilero, regreso a la Ciudad de México para ofrecer un show diferente y mostrar un rostro más vulnerable en un recinto que la arropó desde hace dos décadas y esta vez no fue la excepción, provocando un ambiente emocionalmente seguro para exponer vulnerabilidades y claro está sacudir la malilla con gratos momentos de baile.
Con un show que tuvo como objetivo dar a conocer temas de reciente manufactura (Inmersión) y presumir la vigencia y evolución de los temas que la posicionaron en el gusto del público mexicano, Javiera Mena regresó al escenario que enamoro a su fiel legión de seguidoras y seguidores mexicanos: “El Amanecer”, “Hasta La Verdad”, “Sincronía Pegaso”, “Corazón Astral“, “La Joya“,
Dos momentos harto sentidos y emotivos fueron los vividos con los temas “Sol De Invierno” y “Mar De Coral” con la participación de Gepe en el escenario; bajo el mismo formato de piano y voz, continuó con el tema “Esquemas Juveniles” un tema que cumple 20 años en octubre próximo; es correcto mami, papi, beba, bebé, tu dolor de rodillas y tos al reír no es de a gratis.
Como era de esperarse, el setlist elegido para la velada íntima, se enfocó en ser balanceado, dejando ver a una Javiera Mena más vulnerable con baladas que contienen líricas alejadas del synth pop que la dieran a conocer en el pasado, para tocar temas difíciles pero necesarios, esos que describen heridas profundas con el objetivo de reconocerlas y sanarlas, claro está. Hablamos de melodías simples, que evidencian la intimidad y vulnerabilidad del proceso creativo de Javiera quien realizó su catarsis a punta de guitarra y piano, nada más, demostrando que su cara más sensible no tiene porqué esconderse sino todo lo contrario, se trata de volver a aprender a respirar, a escuchar nuestra propia voz en esos silencios largos que suman días o meses tras haber sido silenciados por una pésima experiencia que no solo te hizo perder tu tiempo, sino que te hizo dudar de ti.
Ajá se trata de reconocer las chingaderas DE UNO(A) para aprender y no volver a “elegir” a través de la herida, se trata de saber detectar a personas inadecuadas desde el principio para ignorarlas y entonces y solo entonces, empezar a hablar desde un plano luminoso: “Entropía”, “Na Na Na”, “Palacio De Hielo”, “Pez En El Agua”, “Absurda”.
Así, el manual del reencuentro volvió a sumar un capítulo sabroso, de esos que no se puede dejar de leer o en este caso escuchar: “Otra Era”, “Acá Entera”, “Sufrir”, “La Carretera”, “Yo No Te Pido La Luna”, celebrado cover Fiordaliso, la cantautora italiana de música pop de la década de los 80, sí mami y papi, la bailaban tus papás; “Luz De Piedra De Luna” y “Al Siguiente Nivel”.
Enhorabuena.


























