Noche de estimulación y terapia sensorial…
por: Bernardo Ameneyro Esquivel
Fotos Cortesía | OCESA / Santiago Covarrubias
Gran performance y producción, la pura vieja escuela, plebas y plebes, ya se la saben, pantallotas con visuales psicodélicos, esos que sorprenden o te pasman al exponerte a las luces estroboscópicas, por momentos atascados y por momentos suaves y ni hablar de los láser que iluminaron el bodegón lateral del Domo de Cobre que en las primeras canciones, llenó de papelitos multicolores las primeras 10 hileras del público sabio, memorioso y conocedor, donde el maestro Wayne Coyne, se dio vuelo con 35 cañones de confeti (bromita, te estoy contando y exagerando, mami, ya tú sabe), que provocaron gran felicidad entre los asistentes, lo que generó una gran comunión con el hermosérrimo público respetable que disfrutó uno de los mejores conciertos de la temporada.
Así, con todos los elementos que provocan una experiencia inmersiva, donde también se incluyeron peloTOtas gigantes, o inflables, también multicolores, el performance del cantante, guitarrista y compositor estadounidense, Wayne Coyne, superó cualquier expectativa que teníamos antes de llegar al venue de la colonia Granjas México, dando cátedra de lo que significa hacer música exuberante de cualidades espaciales, llena de capas de detalles y arreglos psicodélicos que te vacían el estómago y te hacen sentir (no exagero), cómo circula la sangre al rededor de las pantorrillas, la pura emoción que manifiesta el alma: “Sleeping on the Roof”, “Yoshimi Battles the Pink Robots, (Pt. 1 y Pt. 2), “Turn It On”, “The Golden Path” (cover de The Chemical Brothers), “True Love Will Find You in the End” (cover de Daniel Johnston); sorpresota para los fans de hueso colorado, con el estreno del tema “Every Drop of Rain That Falls Is You”, una balada de reciente manufactura, también disfrutamos de “The Yeah Yeah Yeah Song” (With All Your Power), “She Don’t Use Jelly” y “Do You Realize??”.
Tras un brevísimo entretiempo, dieron por concluida las actividades con “War Pigs” (cover de Black Sabbath), una verdadera chulada de homenaje al recién desaparecido Ozzy Osbourne y se despidieron con “Race for the Prize”.
Señor Concierto.
Que Chulada.
Enhorabuena.










